El reloj de la Torre de Colmenar Viejo

El primer reloj de la Torre de Colmenar era totalmente mecánico y data de la segunda mitad del siglo XIX, difícil precisar su fecha exacta y era similar al reloj que se instaló en la Puerta del Sol el 19 de Noviembre de 1866. La autonomía de dicho reloj de la Basílica, en funcionamiento, era de sólo 24 horas, por lo que era necesario subir todos los días hasta la sala 3ª y desde allí y a mano con una manivela, elevar las dos pesas que atravesaban a lo largo de un día las dos bóvedas inferiores hasta la altura del coro de la Iglesia. También se subía al campanario varias veces al día para dar los toques del "alba", "a medio día", "a misa y oraciones" y cuando había difunto a "toque de difunto", de ritual, el campanero voceaba desde arriba y a los cuatro vientos el nombre y apellidos del fallecido. Cada campana estaba identificada con los nombres de las distintas Hermandades: de El Carmen, de Remedios, del Cristo, etc... y en función de a las que estuviera inscrito el difunto, tocaban unas u otras antes y durante el entierro.
Los toques de campana se realizaban desde el interior de una pequeña caseta de ladrillo donde convergían, a través de unos carretes de madera, las cuerdas desde los badajos de las campanas y que desapareció con las últimas obras del campanario.
Para leer toda la historia del reloj de la Torre de Colmenar, lo tenéis en el Cuaderno de Estudios nº 21 de la Asociación Cultural El Pico San Pedro.

Resumen: Pedro López Chivato

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